martes, 5 de agosto de 2014

MUNDO ENIGMA - LAS PIRÁMIDES DE EGIPTO (Parte I)





 orion



COMO SE CONSTRUYERON? (Parte I)



Desde los primeros albores del Antiguo Egipto, en el periodo denominado predinástico, se tenía la costumbre de enterrar los cadáveres en la arena, aunque poco a poco, se fueron construyendo unas pequeñas edificaciones casi cuadradas llamadas “mastabas”. Estas tumbas generalmente pertenecían a la clase dominante, claramente diferenciada del pueblo llano.

Imhotep, ideó una manera de subliminar el poderío del faraón, construyendo diferentes mastabas una encima de la otra, cada vez más reducidas, elevándose hacia el cielo. Muestra de todo ello es el complejo funerario de Saqqara, cercano a la ciudad de El Cairo. Sin embargo, nadie puede afirmar que el cadáver del faraón y de sus allegados estuviera dentro de la mismísima pirámide, pero si pensar que estuviera en un lugar cercano, como bien se puede ver en el complejo que rodea la extraña pirámide, muy castigada por el paso del tiempo. De hecho, en diversas partes del recinto, desde hace años, está prohibido trabajar y circular, por los peligros que comporta el hecho en sí.

Guizé es una llanura cercana a la actual capital de Egipto, El Cairo, donde tres faraones de la Dinastía IV, Keops, Quefrén y Micerino, mandaron levantar sus posibles complejos funerarios. Sin embargo, jamás se ha encontrado rastro de sus cuerpos y de sus familiares. ¿Qué pudo haber sucedido? Pueden haber variadas teorías. La primera que los ladrones de tumbas en un momento determinado de la historia, las hubieran profanado, o la segunda, que estas inmensas moles de piedra, jamás hubieran sido utilizadas para esta función funeraria.

Por otra parte, tenemos el factor esotérico de las pirámides. Su estructura interior, presenta diversas variaciones, pero generalmente casi todas ellas tenían tres cámaras, a las que se accedía a través de angostos corredores. A partir de esta circunstancia, algunos estudiosos de los fenómenos esotéricos, han querido identificar estas tres cámaras, con los tres puntos vitales del hombre: el corazón, el cerebro y los órganos sexuales reproductores.

Sin embargo, existen teorías que contemplan a las pirámides como templos en cuyas cámaras, los recién iniciados de ciertas doctrinas ocultistas, aprendían a separar el espíritu del cuerpo, asistidos por sacerdotes preparados para estas extrañas iniciaciones. Fruto de estas hipótesis, se ha narrado que Napoleón en su campaña de Egipto, pasó una noche dentro de la pirámide de Keops, recibiendo una extraña iniciación. La verdadera función para la que fueron construidas, parece conocerse desde la más remota antigüedad. Varios autores griegos como Herodoto y Manetón, comentaron en sus relatos, que los faraones egipcios hacían erigir unas moles pétreas, para que a su muerte les sirvieran de tumbas.

Sin embargo, textos de historiadores más recientes, nunca se han puesto de acuerdo en el verdadero destino de las pirámides egipcias. Durante la Edad Media, antes de que arribaran a Egipto, los aventureros, viajantes y arqueólogos europeos, varios califas hicieron abrir por los métodos más impensados, las supuestas tumbas para poder ver lo que había en su interior. En las principales pirámides, no se han llegado nunca a encontrar momias de faraones, aunque si en algunas, una especie de recipientes como si fueran sarcófagos, que pudieron en algún tiempo contener algún cadáver regio. Todas estas circunstancias, no han hecho más que incrementar el misterio que aun hoy en día, rodea a las pirámides de Egipto.

Las primeras pirámides que se construyeron, no tenían la forma clásica que conocemos. Así en el Imperio Antiguo, se construyó la primera pirámide escalonada de Saqqara, a cargo del visir del faraón Djosser (III Dinastía), un hombre sabio llamado Imhotep.



Existen además, tres explicaciones totalmente diferenciadas que es interesante referir, en cuanto a la búsqueda de explicaciones plausibles, acerca de estas enigmáticas construcciones.

Algunos autores relacionan la erección de las pirámides, con elementos totalmente ajenos a la cultura faraónica, que aunque desprovistos de explicaciones estimables y científicas, son perfectamente reseñables. Se trata del factor extraterrestre. Y se atribuye la perfección de la construcción de las pirámides, a la posible presencia en un momento determinado de la historia universal de extraterrestres en nuestro planeta que las construyeron con propósitos desconocidos.

Otra de las teorías, seria la similitud que tienen las siluetas perfectas de las pirámides con el perfil de algunos montes sagrados, como el Olimpo de los griegos. En estos lugares, muchas culturas de la antigüedad situaban La Fuente de la Vida, y consideraban que desde estos sitios sagrados, se regía el destino de los pueblos. Ciertos investigadores creen que esta forma majestuosa que se eleva hacia el sol, podría ser la materialización de las partes del universo, y gracias a ella, el cielo, la tierra y el infierno estarían conectados. Por otro lado, desde un punto de vista totalmente diferenciado, la mismísima Biblia, en varias partes del Génesis, habla de “los inmensos graneros de Egipto”. Es decir, otra teoría para añadir aún más nebulosa y misterio, a la historia de estas oscuras construcciones.


Desde hace miles de años, Egipto ha venido ejerciendo su hechizo sobre el resto del planeta. Una civilización codiciada por sus enemigos hititas, romanos, hyksos... y admirada por todos. Los faraones pretendieron perdurar en el tiempo, y a fe que lo consiguieron. De la civilización egipcia se ha escrito casi todo. Desde las tesis más rigurosas basadas en la arqueología prehistórica y la paleoantropología, hasta las teorías que se basan en el esoterismo e incluso la ufología.

Se ha hablado de la magia de los antiguos egipcios, de los poderes ocultos de los esclavos o de su cultura extrañamente avanzada para su época, ya que mientras la era faraónica estaba en pleno esplendor, en Mesoamérica apenas se empezaban a fabricar las primeras cerámicas y en Europa se vivía en plena Edad de Piedra, siendo el complejo de Stonehenge la "catedral" de la cultura megalítica. Pero nada ha desatado tanto la imaginación, nada ha desafiado tanto a la ciencia como la construcción de las pirámides. No pasa un mes sin que algún egiptólogo desvele una nueva teoría acerca de cómo colocaban las piedras o para qué servían sus pasadizos interiores. Tampoco faltan las interpretaciones que las relacionan con representaciones del universo, ya que se han hallado desconcertantes coincidencias entre la geometría de los elementos de las pirámides y constelaciones como el Cinturón de Orión, la Osa Menor, Andrómeda y otras.

Desde el principio de los tiempos, existe un velo acerca del origen de estas construcciones. Fue el griego Herodoto, el primer historiador conocido, quien en el siglo V antes de Cristo atribuyó las pirámides de la meseta de Giza a Keops, Kefren y Micerinos. Pero si tenemos en cuenta que desde que se construyeron hasta que Herodoto escribió su crónica pasaron miles de años, ¿cómo supo el historiador este dato? Se conocen cerca de 100 pirámides de tamaño y forma diferentes a lo largo del Nilo. De todas ellas, las más apasionantes son las de la meseta de Giza, en El Cairo, y sobre todas ellas, destaca la de Keops, con sus 147 metros de alto y sus dos millones y medio de bloques de piedra, cada uno con un peso de varias toneladas.

Desde la antigüedad, está considerada como una de las siete maravillas del mundo y se dice que 100.000 hombres se relevaron cada tres meses, durante veinte años, para acabar su construcción. Los últimos estudios aseguran que dichos hombres no eran esclavos, sino todo lo contrario: cobraban por su trabajo y se sentían muy orgullosos de contribuir a la mayor gloria de su rey. De todas las pirámides, se cree que la más antigua es la del faraón Zoser en Saqqara, la necrópolis de la legendaria ciudad de Menfis. Se afirma que es la primera construcción levantada por la humanidad, por lo menos de esas dimensiones. En ella las mastabas forman la escalera que conducía el alma del faraón hasta el cielo.

Todo en este lugar es enigmático, quizás porque desde la noche de los tiempos, hace más de 40 siglos, ya se enterraba allí a los muertos. Junto a la extraña pirámide, las hermosísimas tumbas persas, cuyas cámaras funerarias son las más profundas del mundo. Aquí, en Saqqara, también ha tenido lugar recientemente el hallazgo de Inmaculada, bautizada así por los científicos por ser la momia más bella de la historia de Egipto.

Pero hay pirámides casi desconocidas que son verdaderos quebraderos de cabeza para los investigadores, como la de Djedefre, tosca e inconclusa, que el faraón mandó construir en mitad de la abrasadora llanura de Abu Roash. ¿Por qué...? Djedefre llegó al trono inmediatamente después de su hermano Keops, reinó durante nueve años y tras él lo hizo Kefrén. ¿Pero por qué no escogió Giza, como los otros, para levantar su pirámide? ¿Por qué está tan mal construida en comparación con las de su antecesor y predecesor? Teniendo en cuenta que en tan breve espacio de tiempo los maestros canteros y obreros tuvieron que ser los mismos, ¿qué sucedió realmente?


Las teorías más avanzadas aseguran que tanto Keops como Kefren no construyeron esas pirámides, sino que las ocuparon; por tanto, ya estaban allí mucho tiempo atrás. Djedefre no quiso ser un "okupa" y, deseando adquirir más relevancia, mandó construir su propia pirámide, sin hipotecar su gloria a "herencias prestadas".

Si esta tesis llega a demostrarse, significará que las pirámides de Giza llevan construidas muchos más años, tal vez siglos. Entonces... ¿qué edad tiene este complejo monumental? Realmente, sigue siendo un dato desconocido, aunque los últimos estudios científicos las sitúan alrededor del 5.000 antes de Cristo, es decir, unos 7.000 años de edad, ¡cuando la Europa neolítica todavía tallaba hachas de sílex!

El enigma de la construcción de las pirámides de Egipto siempre trae polémica y diversas teorías tratan de explicar su construcción, pero por el momento nadie puede explicar con certeza como se construyeron realmente para datarse de construcción de hace más de 5000 años de antigüedad. Según algunos expertos hoy día la humanidad no dispone de tecnología suficiente para construir pirámides tan perfectas y colosales como las egipcias.

Un ingeniero galés llamado Peter James, propone una nueva teoría revolucionaria y que seguro traerá polémica con sus colegas arqueólogos. Propone que las pirámides pudieron haberse construido de dentro hacia afuera, primero colocando piedras más pequeñas y luego encima piedras más grandes hasta llegar a los enormes bloques que todos los que han visitado las pirámides de Egipto han podido contemplar.

Peter James durante los últimos 20 años ha trabajado en el mantenimiento de las pirámides, por lo que esta bastante familiarizado con "los monumentos". Después de realizar varias obras de soporte en dos de las pirámides como la conocida pirámide Zoser la más antigua de Egipto y la pirámide Roja en Dahshur que es la tercera más grande del país, llego a la conclusión que las anteriores teorías de construcción de las pirámides no pueden ser válidas.

Peter James sugiere que para poder construir pirámides con 2 millones de bloques, los egipcios antiguos debieron de haber colocado un bloque cada tres minutos, algo que según la tecnología actual es imposible pues hace 5000 años todavía más. Además se debe de considerar la altura de las pirámides y en algunos casos como en la mayor de todas las pirámides de Egipto se debieron de construir rampas de 400 metros de altura, no se han encontrado signos de que se hubieran construido tales rampas. Según Peter James el 90% de las rocas utilizadas en la construcción de las pirámides son más que escombros que se fueron amontonando para después cubrirlos con los bloques gigantes que se pueden ver hoy en Egipto.

Esta nueva teoría seguro que trae guerra con los arqueólogos de medio mundo, por lo menos eso espera el autor, pero afirma tener grandes fundamentos para creer en su nueva teoría de construcción de pirámides.

Asímismo, durante mucho tiempo se ha afirmado que las pirámides generan misteriosas fuerzas, cuya naturaleza no puede explicarse. Se han efectuado numerosas pruebas a fin de demostrar que las estructuras piramidales constituyen imanes para los rayos cósmicos, o que obran como verdaderas centrales de electricidad estática. También existen abundantes relatos acerca de personas que, tras visitar las pirámides, han adquirido el poder de predecir su propio destino. A menudo, los turistas sufren un shock o se desmayan cuando visitan los monumentos del antiguo Egipto.

El 12 de agosto de 1799, Napoleón visitó la cámara mortuoria del faraón en la gran pirámide. Después de un rato, Napoleón pidió a su guía que lo dejara solo. Cuando finalmente salió, el conquistador de Europa se mostraba pálido y perturbado. Cuando le preguntaron qué le habla sucedido, respondió bruscamente: «No quiero referirme nunca más a este asunto.» Luego, en distintas etapas de su vida, él mismo confesarla que habla previsto su futuro mientras permanecía solo en el interior de la gran pirámide. Poco antes de morir, parece que estuvo a punto de revelar su secreto a uno de sus ayudantes.

Pero se interrumpió para decir: «De qué sirve hablar de esto? no me creería.» Pero los casos más extraordinarios que parecen poner de manifiesto el poder de las pirámides han sido protagonizados por gente común, sin mentalidad científica, que nunca han estado en Egipto. Se trata de gente que confiesa haber obtenido notables éxitos utilizando modelos de cartón, metal o plástico construidos a la escala exacta de la gran pirámide. Se afirma que estos modelos tienen el poder de mantener afiladas las hojas de afeitar durante largo tiempo, de conservar frescos los alimentos, de promover sentimientos de paz y de armonía e Incluso de ayudar a predecir el futuro.

En la década de 1850, un francés llamado Bovis visitó la gran pirámide y, entre los habituales desperdicios que dejan los turistas, descubrió el cuerpo de un gato muerto: un cuerpo notablemente bien conservado, como si hubiera sufrido un proceso de momificación. Cuando regresó a Francia, Bovis experimentó con modelos de pirámides, construidas a escala, y comprobó que ayudaban a conservar frescos los alimentos. Cien años después, el ingeniero checoslovaco Karel Drbal leyó las investigaciones de Bovis.

En los países de allende el telón de acero había una aguda escasez de bojas de afeitar, y Drbal quiso averiguar si el poder de las pirámides alcanzaba también a los metales. Construyó un modelo de pirámide y comprobó que las hojas de afeitar que guardaba en el modelo no se desafilaban nunca. Cuando se presentó ‘en la oficina de patentes de Praga, en 1959, los funcionarios no le creyeron. Pero, una vez el jefe de la oficina hubo comprobado la eficacia del procedimiento, Drbal recibió la patente número 91.304. Nadie sabe mediante qué mecanismos operan las pirámides. La única pista al respecto es una vieja leyenda, que data de la Primera Guerra Mundial, según la cual las hojas de afeitar que se dejan a la intemperie, a la luz de la Luna, amanecen desafiladas.

El filo de esas hojas está compuesto de diminutos cristales; y, si la energía generada por los rayos de la Luna puede desafilar una hoja de afeitar, ¿por qué no puede la energía generada por una pirámide ayudar a mantenerla afilada? Para que una pirámide funcione, existen ciertas reglas invariables a -seguir. Debe ser construida de modo que la base y una cara guarden la relación 15,7 a 14,94; y sus caras deben estar alineadas con los cuatro puntos cardinales. La hoja de afeitar debe descansar a 3,33 unidades de altura, y los filos deben orientarse en la dirección este-oeste. Nadie puede explicar cómo funciona el secreto poder de las pirámides, pero hay miles de personas en todo el mundo que juran haber  comprobado su eficacia.

¿Qué más misterios nos seguirá deparando la Gran Pirámide?


Clip - documental "La Pirámide Perdida de Giza" (History Channel):


 

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