viernes, 28 de noviembre de 2014

ARTE VISUAL - EL CAMINO DEL CALVARIO (1654) de Peter Brueghel








Acerca del sufrimiento, nunca estuvieron equivocados,
Los Viejos Maestros: cuán bien entendieron
Su posición humana. Como toma lugar,
Mientras otro está comiendo o abriendo una ventana o caminando lerdamente a la deriva.
Como, cuando los ancianos están esperando, reverentes y apasionados,
El nacimiento milagroso, siempre hay
Niños que, especialmente, no quisieran que sucediera, patinando
En un estanque a la orilla del bosque:
Ellos nunca olvidaron
Que aun el más espantoso martirio debe seguir su curso
De cualquier manera en una esquina: algún paraje desaliñado
Donde los perros pasan con sus perrunas vidas y el caballo del torturador
Rasca su inocente trasero en un árbol.

En el Ícaro de Brueghel, por ejemplo: como cada cosa da la espalda,
Relajadamente, al desastre. El arador habrá
Oído el chapuzón, el grito desamparado;
Pero, para él, no era una falla importante; el sol brillaba
Tal como debía, sobre las blancas piernas que desaparecían en el agua
Verde, y la nave costosa y delicada que debe haber visto
Algo asombroso, a un muchacho cayendo del cielo,
Ya tenía un destino y zarpaba sosegadamente

WYSTAN HUGN AUDEN
EN EL MUSEO DE BELLAS ARTES (1938)



En su famoso lienzo de 1564, Brueghel el Viejo reconstruye la historia católica de la pasión de Cristo y su camino hacia la crucifixión, pero trasladándola a la Flandes de la brutal ocupación española con cientos de personas en escena, entre pobladores y soldados de capa roja, y un sinnúmero de pistas, símbolos e indicios que evocan un gran misterio irresuelto.
Confrontando la sangrienta represión española con la Reforma protestante en los Países Bajos, “El camino y la cruz” ofrece una vibrante meditación sobre el arte y la religión, además de proponer una alegoría y una profunda mirada sobre la libertad religiosa y los derechos humanos

El artista y cineasta polaco Lech Majewski es el autor del fascinante largometraje “El molino y la cruz”, un viaje al interior simbólico de la enigmática pintura de Pieter Brueghel “El camino al calvario”, en el que también reconstruye los abusos y matanzas cometidos por la ocupación del imperio español en Flandes. La película está inspirada en el libro 'El molino y la cruz' de Michael Francis Gibson (quien ha colaborado en el guión con Majewski) dedicado al análisis del cuadro Camino del calvario.

Fundador de la dinastía de pintores Brueghel, el artista es considerado uno de los grandes maestros del siglo XVI, y el más importante pintor holandés de ese siglo. Con Jan Van Eyck, Jerónimo Bosco y Pedro Pablo Rubens, está considerado como una de las cuatro grandes figuras de la pintura flamenca.
 

MITOLOGÍA - URÓBOROS («ουροβóρος»)








El uróboros es un antiguo símbolo observado en Egipto y en Grecia y en los tratados alquímicos (en los que simboliza la consecución de la obra magna, un ciclo completo que sin embargo empieza infinitamente). También simboliza la unidad primordial o la persistencia de esta unidad en el tiempo, sin desgastarse ante el cambio: recreándose a sí misma.



El uróboros es un concepto empleado en diversas culturas a lo largo de al menos los últimos 3000 años. Engloba varios conceptos similares y otros que no están relacionados y han sido asimilados recientemente por el cine y la televisión. Generalmente un dragón representado con su cola en la boca, devorándose a sí mismo. Representa la naturaleza cíclica de las cosas, el eterno retorno y otros conceptos percibidos como ciclos que comienzan de nuevo en cuanto concluyen (el mito de Sísifo). En un sentido más general simboliza el tiempo y la continuidad de la vida. Se usa como representación del renacimiento de las cosas que nunca desaparecen, solo cambian eternamente.



    En un principio su uso más antiguo estaba en la emblemática serpiente del Antiguo Egipto y la Antigua Grecia. Los uróboros se remontan a los jeroglíficos hallados en la cámara del sarcófago de la pirámide de Unis, en el 2300 a. C. El símbolo tradicional consiste en un dragón o una serpiente que se muerde la cola y crea un círculo sin fin.



    Igualmente se puede encontrar un mito similar en la mitología nórdica. En esta mitología, la serpiente Jormungand llegó a crecer tanto que pudo rodear el mundo y apresarse su propia cola con los dientes. Este mito fue divulgado más ampliamente por la literatura de entre guerras del siglo XX. El deseo por la consecución del saber oculto, llegar a encarar las fuerzas elementales de la naturaleza, temibles y monstruosas, pero que finalmente conducen hacia la debilidad y la culpa.



    El uróboros representa la personificación de fenómenos naturales como el sol, las olas del mar, etc., que suben hasta cierta altura y caen luego bruscamente, para volver a empezar. Esto se relaciona con el mito solar de Sísifo y Helio, el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes que alcanzase la cima de la colina, la piedra rodaba de nuevo hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar nuevamente desde el principio. Platón describe un ser autosuficiente, de forma circular, que simboliza al universo como una mitológica entidad inmortal, presumiblemente el uróboros: “El ser viviente no tenía necesidad de ojos ya que no había nada fuera de él que ver… y como el movimiento circular no requería pies, el universo fue creado sin piernas o pies”.



En la psicología jungiana representa un estado primordial, antes del ego, una infancia indiferenciada, idílica tanto para el individuo como para la humanidad. Jung, en su descripción del Uróboros, muestra cómo este símbolo resume el proceso de la alquimia de la psique: la individuación: Los alquimistas, quienes en su propia forma sabían más de la naturaleza del proceso de individuación que el hombre moderno, expresaron esta paradoja a través del símbolo del Uróboros, la serpiente que se muerde la cola. Se ha dicho que el Uróboros tiene un significado de infinito o totalidad. En la vieja imagen del Uróboros yace la idea de devorarse a sí mismo y convertirse uno mismo en un proceso circulatorio, ya que era claro para los más astutos alquimistas que la prima materia del arte era el propio hombre. Al ser un símbolo dramático para la integración y asimilación del opuesto: la sombra, este proceso de retroalimentación es al mismo tiempo un símbolo de la inmortalidad, ya que el Uróboros se mata a sí mismo y se lleva de regreso a la vida a sí mismo, se fertiliza a sí mismo y nace por sí mismo. Simboliza el Uno, que procede de la lucha entre los opuestos,  y por lo tanto constituye el secreto de la  prima materia [...]  la cual surge incuestionablemente del inconsciente del hombre.



En la práctica de la alquimia, expresa la unidad de todas las cosas, las materiales y las espirituales, que nunca desaparecen sino que cambian de forma en un ciclo eterno de destrucción y nueva creación, al igual que representa la infinitud. El texto más antiguo donde aparece es en la Chrysopoeia «fabricación del oro», un tratado alquímico del siglo II, escrito en Alejandría por Cleopatra la Alquimista. Muestra la inscripción griega εν το παν, hen to pan, «todo es uno», y aparece mitad blanco, mitad negro, con lo que muestra la dualidad presente en todo. En algunas representaciones el animal se muestra con una mitad clara y otra oscura, lo que hace recordar la dicotomía de otros símbolos similares como el yin y yang. En la alquimia, el Ouroboros simboliza la naturaleza circular de la obra del alquimista que une los opuestos: lo consciente y lo inconsciente. También es un símbolo de purificación, que representa los ciclos eternos de vida y muerte. A partir de la alquimia, la masonería y muchas otras escuelas filosóficas y simbólicas han utilizado y estudiado el uroboros.


miércoles, 26 de noviembre de 2014

HISTORIA SECRETA - LA PLATA, CIUDAD MASÓN // Parte III








Frecuentemente se habla de la gran actividad masónica que acompañó a la fundación y posterior desarrollo de esta urbe. La Masonería estuvo muy ligada a su fundador, el Dr. Dardo Rocha, a sus colaboradores, a los que demarcaron sus calles, a sus primeros funcionarios públicos, a los edificios, y sobre todo, al trazado de sus planos.

El Dr. Dardo Rocha, había sido iniciado por su padre, el coronel Juan José Rocha, en el año 1858 cuando contaba con tan sólo veinte años de edad, en la Logia “Constancia Nº 7″. El principal colaborador del Dr. Rocha, y quien fuese responsable del trazado del plano de la futura ciudad, el arquitecto Pedro Benoit, había sido iniciado el 26 de octubre de 1858 en la logia “Consuelo del infortunio Nº 3″. Pedro Benoit había nacido en Buenos Aires, el 18 de Febrero de 1836, y era hijo del ingeniero francés Pedro Benito Benoit. Desde los catorce años se desempeñó junto a su padre en el Departamento Topográfico y en la sección de Geodesia del Departamento de Ingenieros. Muchas de las obras que ejecutó en los años anteriores a la fundación, tendrían una importancia fundamental en ella, entre las que se destacaron: en la ciudad de Buenos Aires, la construcción de obras de fortificación para la defensa y emplazamiento de baterías; proyectó y construyó varios puentes de campaña; (proyectó) la antigua Facultad de Derecho; las iglesias de Santa Catalina (en las localidades de: Merlo, San Justo, Moreno, Ensenada, San Vicente, Juárez, Azul y Buenos Aires).

Desde el primer momento se vinculó a Dardo Rocha para la fundación de la nueva capital de la provincia, y formó parte de la comisión para el concurso de los planos en su carácter de vocal del Departamento de Ingenieros. Presentó los planos del trazado de la ciudad, aunque no firmó al pie ninguno de ellos, sino que fue mencionado como autor de los mismos en el año 1888. Formó la comisión de división de solares, dividiendo a su vez a esta en tres grupos formados de la siguiente manera: el primero dedicado al trazado perimetral y de avenidas, estaba compuesto por los Sres. Carlos Glade, que fue iniciado el día 27 de Septiembre de 1864 en la Logia “Germania Nº 19″, Germán Kuhr y Miguel Pérez.

El segundo, a cargo de la división de calles y diagonales, estaba formado por los Sres. Carlos A. Fajardo, (Masón, del que si bien no contamos con la fecha de su iniciación, lo encontramos en 1894 formando parte de la tenida magna en la instalación de un Capítulo), Julio Serna y Pedro Bena. Y el tercer grupo que debían parcelar los terrenos, estaba formado por los Sres. Nicolás Calvo, Julio Arditi y Paulino Campbell (los tres masones).

Luego de la fundación, el Arquitecto Pedro Benoit, realizó los planos de la Iglesia San Ponciano; se le encomendó la dirección del artístico arco de entrada al Bosque en el año 1884, que ahora ha desaparecido, dibujó el primer escudo de la ciudad; proyectó los planos de la Catedral y en 1893, se le encargó la dirección técnica de las obras. Fue además autor de los planos del Cementerio y del Observatorio Astronómico; después dirigió desinteresadamente las obras de la Iglesia de San Pedro, en Mar del Plata, hasta su deceso ocurrido en esta ciudad, el 4 de Abril de 1897. Sus restos fueron trasladados a Buenos Aires, para ser sepultados en la Recolecta.

Como sabemos, la Arquitectura es una de las artes fundamentales de la Masonería, y muchos masones, conociendo que los fundadores y sus colaboradores eran Hermanos, han tratado de buscar algún símbolo masónico en el plano de la ciudad, tal es así, que, como se puede observar en el mismo, han pretendido identificar estos símbolos en las diagonales que la dividen, comparándolos con las herramientas del Arte. Si todo fuese tan simple, todo estaría aclarado; pero no es así, en realidad el plano de La Plata esconde más cosas de las que se pueden observar a simple vista, su estudio conlleva un esfuerzo mayor. En él, el Arquitecto Pedro Benoit y sus allegados han situado todo su conocimiento sobre Geometría Sagrada, y el proceso de develar su mensaje es bastante complejo, pero para quien esté familiarizado con este tipo de “Geometría” seguramente le será interesante y práctico.

Algunos ejemplos de su extraordinaria traza lo son el hecho de que: la ciudad es un cuadrado simétrico que mantiene su forma desde el tiempo de la fundación; está dividida por dos grandes diagonales que la cruzan de Este a Oeste y de Norte a Sur ; en su centro geométrico fue colocada la piedra fundamental, de la que hablaremos más adelante; el rombo formado por los cuatro diagonales centrales forman una “Vesica Piscis”, realizada con una unidad equivalente a 1,6180339, es decir el número áurico. El perímetro de la ciudad dividido por el largo de su diagonal (Este-Oeste o Norte-Sur) es igual a 3,1416.

Cabe destacar que la ciudad de La Plata fue totalmente proyectada en abstracto, pues, hasta ese momento no se sabía dónde se iba a asentar, por lo tanto sus arquitectos pudieron establecer las bases que consideraron más oportunas. El plano se comenzó a trazar a partir de un centro, un círculo, un triángulo y un cuadrado, que es exactamente la cuadratura del círculo, que tiene en la Geometría de la Vida individual una importante y definida aplicación. La localización de un cuadrado áurico en una zona de la ciudad denominada El Bosque (un sector de recreo, arbolado y libre de contaminación ambiental); estos son algunos aspectos del verdadero mensaje que nos dejaron sus fundadores, y que serán tratados con detenimiento en mi próximo libro.

Continuando con la fundación de La Plata, podemos agregar que el nombre de la misma fue propuesto por el poeta José Hernández (creador del “Martín Fierro”, obra cumbre de la literatura Argentina) íntimo amigo de Dardo Rocha e iniciado el 28 de Agosto de 1861 en la Logia “Asilo del Litoral Nº 18″. El día 19 de Noviembre de 1882, alrededor de las 16 horas fue colocada la piedra fundamental, que consistía de una caja de piedra, en cuyo interior había otra de plomo, dentro de la cual se colocó una redoma de cristal con diversos documentos, entre ellos, una copia del acta fundacional, una copia de la Constitución Argentina, además de monedas de la época y numerosas medallas de las Logias que participaron activamente en la construcción de la ciudad, entre ellas: “Unione Italiana”, “Confraternidad Argentina”, “Regeneración”, “Tolerancia”, “Luz y Verdad”, “Caridad”, “Abraham Lincoln”, “Liberi Pensatori”, “Unión”, “Cárita”, “Protectora de los Pobres” y “Progress”. Una vez colocada la redoma, se cerró y se selló, se soldó la caja de plomo y se le colocó sobre ella una plancha de mármol de Carrara con la inscripción “Esta caja contiene el acta de inauguración de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires”. Sobre la plancha de mármol se colocó la tapa de la mencionada caja de piedra; y con una cuchara (trulla), construida especialmente, de oro con incrustaciones del mismo metal y ocho brillantes en la empuñadura de ébano, el Ministro de Relaciones Exteriores, Dr. Victorino de la Plaza (iniciado en 1867 en la Logia “Regeneración Nº 5″ selló la misma con una mezcla de arena y cal que se había preparado en una batea maciza de caoba, con agarraderas de ébano e incrustaciones doradas.

Todo fue una fiesta, en la plaza principal se habían colocado varios palcos en semicírculo entre los que se hallaba el palco oficial. En diferentes lugares se colocaron arcos y trofeos con las más diversas inscripciones, entre ellas: “Paz y Libertad”, “Orden y Progreso”, “Amor por la libertad y respeto por las instituciones”, “El ejercicio de los derechos políticos es necesario para el gobierno libre”, “No basta odiar a la tiranía”.

Ya en las primeras horas de la fundación se habían instalado varias Logias en la nueva ciudad, entre ellas: “Luz y Verdad”, “Spretta Uguaghanza”, “Triunfo y Justicia”, “Hijos del Universo”, etc. Pero la que más se destacó fue la Logia “La Plata No. 80″ fundada por el Arquitecto Pedro Benoit. En sus archivos podemos encontrar los apellidos más ilustres de la nueva Capital, como los de: Florentino Ameghino, Eduardo Ves Losada, Manuel H. y César Lagenheim, Julio Sánchez Viamonte, Dalmiro Sáenz, Alberto Gregorio, Carlos A. Fajardo, Vicente Isnardi, Juan B. Lavié, José Sixto Alvarez (Fray Mocho), entre otros, pero los nombrados bastan para comprobar que La Plata no fue un mero resultado de las circunstancias que rodeaban al país, sino más bien, fue una obra consciente, especulativa y operativa de los Hermanos masones con un sentido constructivo.

La parte final del acta fundacional instaba a que las generaciones futuras que en su centenario quisieran conmemorar este acto y constatar la existencia de los documentos y objetos que le acompañan lo hiciesen realizando la excavación partiendo del punto céntrico. Esto se realizó en el año 1982, los objetos allí encontrados se depositaron en el Museo Dardo Rocha de la ciudad y nuevamente se repitió el acto fundacional, es decir 100 años después, con la misma consigna a las generaciones venideras. Finalmente, debemos destacar que para el año 1891, a solo nueve de la fundación, se habían establecido en la ciudad otras corrientes esotéricas, entre ellas cinco cartas patentes regulares del Martinismo fundado por Gérard Encausse en Francia.

En el diario El Día de La Plata del 11 de julio de 1885, se lee una nota sobre la masonería “De todas las sociedades que marcha a la vanguardia del progreso, es sin duda alguna la Masonería una de las primeras” (…..) “La nueva Capital de la Provincia, cuyos rápidos progresos son la admiración de todo el mundo, necesitaba un centro donde los muchos hijos de esta gran familia, aquí establecidos, se agruparan …” , es muy difícil establecer el real poder de esas logias pues la mayor parte de su accionar fue secreto, a pesar de que por muchos años operó en forma pública en la ciudad en la calle 47 entre 5 y 6 el templo se llamaba “Luz y verdad”. 

Julio Verne y la rèplica Brasil 

Julio Verne ideó un proyecto de ciudad ideal  con características que la hicieran saludable; con calles anchas, ordenadas por número, arboladas, con plazas. Construcciones tales como La Plata en la Argentina (1882), y en Brasil, Belo Horizonte (1897) y Brasilia (1957), han seguido algunos de estos parámetros.

En el caso de La Plata, como los fundadores eran esotéricos  y uno de ellos conoció a Julio Verne, parece ser que de él fue tomado algo de la idea y la desarrollaron. Hasta numerología y geometría sagrada se emplearon en el trazado. Fue un modelo de ciudad ideal en América del Sur, que hasta tuvo un galardón en un concurso internacional. Luego, habitada y gobernada por gente que de las ideas esotéricas de los fundadores ni supo, ni quiso saber, ni continuó nada, la ciudad sufrió un excesivo poblamiento, ocupación de espacio verde con viviendas y hasta la radicación de una petroquímica que le contaminó su magnífico aire que era purificado por sus numerosos árboles.

Belo Horizonte -cuyo trazado se habían basado en el de La Plata y el de Washington- sufrió una conurbanización de millones de habitantes que alteró el paisaje urbano y el ritmo de vida. La capital de Minas Gerais, así como Washington, y La Plata, también fue obra de masones. Ciudades así, entre todas las que se construyeron sin orden, con calles torcidas, sin una forma geométrica con simetrías, sin un plan, son un ejemplo de lo que sucede cuando un grupo tecno-político, integrado por gente de gobierno, arquitectos, ingenieros, posee una formación espiritual a nivel iniciático y conoce leyes cósmicas de armonía y equilibrio, a las cuales saben cómo obedecer para que una obra tan importante como lo es la edificación de una comunidad, no derive en un caos urbano.

Dentro de las causalidades que un observador de estas cuestiones podrá encontrar, ya que hablábamos de Belo Horizonte, habrá que considerar que, a cuatro décadas de su fundación, quien fuera su intendente, le encargó la construcción de edificios a un afamado arquitecto, quien introdujo su muy innovador y particular estilo en el paisaje urbano de la joven ciudad. Un estilo que, años después, materializó destacados edificios de la nueva capital nacional que se levantaba, bajo la presidencia de aquél que fuera intendente de la capital de Minas Gerais. Quien observe la modernidad de la Plaza de los Tres Poderes, la catedral y otros edificios de Brasilia, o cualquiera de las obras que realizó en otras ciudades brasileñas y en diversos países, al ver el estilo futurista, podrá tener la sensación de estar observando una cosa como de otro planeta; tal lo parece el museo de arte en Niteroi, Río de Janeiro, como un gran plato volador. Las formas con curvatura que tanto caracterizan su obra, remiten a la idea de una geometría cósmica, y el mismo arquitecto lo explica así: “el universo está hecho de curvas”. Desde la curvatura del espacio universal, a las curvas de las galaxias, con sus brazos espiralados, en el microcosmos encontramos la doble hélice en espiral  en nuestro ADN.

La influencia de las formas geométricas en los seres humanos y en el planeta, podemos observarla en la energía de las pirámides, en las estructuras cristalinas, donde la energía de los cristales no sólo influye sobre los seres vivientes, sino que tiene su papel en los procesos energéticos propios del equilibrio y funcionamiento la Tierra. Lo cósmico y lo espiritual, se reúnen en lo geométrico a nivel místico, en la denominada “Geometría Sagrada”, que desde tiempos ancestrales hasta en las actuales escuelas, doctrinas y movimientos espiritualistas, ha venido teniendo una trascendental importancia.

La misteriosa aparición de círculos en campos de cultivo (en especial tienen fama los de Inglaterra), obedecen a un propósito de inteligencias cósmicas que no pretenden meramente dejar mensajes, sino también producir una activación de fuerzas positivas en el planeta mediante esos símbolos geométricos. 

Logias 

En aquel tiempo en que se fundó La Plata había varias sociedades masónicas, no eran algo secreto, oculto, y hasta salían en los diarios las reuniones. Dice Marco Arios que "eso se puede ver en el museo Dardo Rocha, se puede pedir, y ahí están los diarios de la época donde salían publicadas las reuniones que se realizaban de las logias, que eran reuniones no públicas, porque participaban nada más que los integrantes de las logias, pero se hacían públicas cuando salían los artículos de esos periódicos, donde decían quienes fueron los asistentes. Y, aparte, la masonería tiene que ser discreta, no secreta. No tiene que ser secreta porque ahí no se hace ningún culto demoníaco, no se sacrifican personas, no tiene nada de eso". 

Doctrina no religiosa 

"Además, no es una religión, aclaremos eso, porque la religión tiene que ver con la creencia, y esto tiene que ver con el conocimiento, y el conocimiento es, en cierta forma, una ciencia. Porque es comprobación y demostración, a través de un proceso de conciencia, de que un hecho es veraz. Eso es conocimiento, eso es saber; saber es aquel que puede probar y comprobar lo que él dice, con un hecho. Eso es conocimiento. Pasa por la experiencia, es un camino operativo. No es un camino especulativo, por la fe; el que dice: "no, porque yo soy bueno y creo, van a venir en un plato volador todos los ángeles, me van a venir a llevar, porque soy bueno...y va a venir Jesucristo con todos los ángeles y me va a llevar porque soy bueno". No, no tiene nada que ver eso. Y en esto no nos basamos en lo que dice un libro, en el imitar, el repetir lo que escribió otro tipo, no: estamos haciendo experiencias nosotros, con el conocimiento, y lo hacemos operativo, en nuestro ser. Eso es el conocimiento, eso es saber: comprobación y demostración; lo otro es creencia, lo otro es una opinión. Así que la masonería, aclaremos, que no es una religión. Es un camino filosófico, operativo; son treinta y tres grados, en un proceso de conciencia que pasa de las tinieblas, o sea, de la ignorancia, de la oscuridad a la iluminación. Una doctrina filosófica operativa". 

Masonería y política 

"Hay logias políticas y logias no políticas, porque, ¿qué sucede?, hay mucha gente que tiene como profesión el Derecho o cosas que tengan que ver con la sociedad, trabajos que tengan que ver con la sociedad: pueden ser la arquitectura, la ingeniería... Entonces, mucha gente que está en política, tiene que hacer operativos sus conocimientos y su capacidad hacia la comunidad, hacia lo comunitario, la sociedad en donde vivimos. Entonces, claro, forman logias políticas, porque son gente que se reune con un fin en común. No es que la masonería sea todo dinero o tenga otra rama que sea todo espiritual, no, simplemente que es libre; la masonería es una sociedad de libres pensadores".

Sobre el presidente Julio Roca y sobre Dardo Rocha, dice Marco Arios que en el caso de Roca, "después se hizo masón, pero fue una masonería que, en el caso de él, fue un fin político, pura y exclusivamente político, para tratar de conciliar ciertas desaveniencias que había. Rocha no, Rocha fue masón ya desde muy joven. Fue masón de espíritu Rocha. Ésa era la difereencia entre Rocha y Roca. Hay muchos que se hacen masones por interés, porque tienen que entrar a la masonería para poder conciliar, y tratan de buscar entendimiento a través de esa forma. Entonces, vemos también que la logia a veces actúa de puente entre las personas, de pontífice".

A nivel político, La Plata, junto con otras ciudades que también habían sido planificadas y gobernadas por masones, ¿podría responder a una planificación mundial, o a nivel continental por lo menos, con respecto a una determinada unión ideológica de pueblos, trascendiendo fronteras?. La independencia de los países de América, ¿habrá tenido mucho que ver con este proceso de la masonería, liberarse de los imperialismos? ¿Se podría decir que sin la masonería hubiera sido dificultoso liberar a los países de los imperios europeos? La masonería, ¿fue el instrumento de liberación necesario? ¿sin la masonería habría seguido el imperialismo?, y sin la masonería, ¿se habría podido liberar a la Argentina del centralismo de Buenos Aires, al no surgir un proyecto como el de la ciudad de La Plata? ¿Se podría hacer un paralelismo entre las dos cosas? Para Marco Arios, "en el mundo todos los grandes presidentes eran masones, y sí, sí, es así, en aquella época era así. Claro, todas las grandes capitales, en Francia, Washington, en Colombia también, en todo el mundo había masones. San Martín, por ejemplo. Sarmiento también. 

Y en cuanto a la independencia de los pueblos sin la masonería, yo creo que no hubiera sido posible. Porque las herramientas con las cuales trabaja la masonería no son herramientas con que cuente el ser humano, o que las tenga en cuenta, presentes, en los momentos de operar, de trabajar con su mente. El hecho de poder ver más allá de lo que ve una persona común, el hecho de poder tomar esa visión con inteligencia y dirigirla hacia un punto determinado, estratégico, el hecho de trabajar también con la razón, no solamente con la inteligencia, sino con la razón, para poder medir entre la voluntad que tiene que poner el individuo para trabajar en ese proyecto... poner esa voluntad, en el tema de lo que se proyectó, porque si no queda como una cosa especulativa; si uno idealiza las cosas y no pone voluntad de hacer la fuerza, ¿la fuerza quiénes son, el sostén quiénes fueron y quiénes hicieron la fuerza en ese caso?, el pueblo, la gente; el sostén de los trabajos masónicos es la gente, eso es la voluntad. Y los que dirígían, y la sabiduría, ¿quién la tenía? la logia. El país era la piedra en bruto, la masonería era el cincel, el pueblo el martilo, que golpeaba el cincel para poder cortar esa piedra en bruto y transformarla en la piedra pulida. Así sucedió la cosa".

Considerando a la masonería como una hermandad mundial, ¿hasta qué punto esa hermandad sería viable o sería libre, si se seguía bajo el dominio de España, de Inglaterra, o de Portugal? Para Marco Arios, "si el ser no se libera, no es libre, no sirve la hermandad. Para que haya hermandad tiene que haber libertad. Esto es una hermandad de libres pensadores. Si no existe eso, no puede haber masonería. Tiene que haber igualdad, fraternidad y libertad. Si no hay ese sentimiento de igualdad y fraternidad, los tres enemigos, la ignorancia, el fanatismo y la ambición, se harían presa de la criatura humana, y jamás se podría lograr eso, esa hermandad entre todos los pueblos del mundo".

Pero la recuperación de terreno por parte de los imperialismos, a nivel comercial, con lo que eran las colonias acá, ¿podría producir un reemplazo de lo que podría entenderse como un proyecto de gobierno mundial descentralizado, no centralizado en un país, un gobierno de naciones libres, mientras que este proyecto es reemplazado luego por la reposición del imperialismo? Marco Arios entiende que "la ignorancia, el fanatismo, y la ambición de los profanos, de toda la gente que no entiende la masonería, hace que su forma de trabajar en la sociedad, en la política, sea en una forma egoísta. Entonces, toda esa hermandad mundial que había en otro tiempo con la masonería, se perdió, se fue disgregando todo. No solamente por el poder económico en sí, sino que por ejemplo, los Estados Unidos ya sabemos todos la idea que tienen; ellos lo que quieren es dominar el mundo a través de la dependencia económica y de la religión, por eso los evagelistas, por eso los mormones, por eso los Testigos de Jehová, son todas sectas norteamericanas. Por eso los Testigos de Jehová no responden a banderas, no cantan el himno, ¿por qué? lo que ellos quieren, justamente, es que el ser nacional deje de responder a su patria, a su bandera, y pase a responder a Estados Unidos, los quieren hacer apátridas a todas las naciones. Eso es lo que buscan las religiones, las sectas norteamericanas".

A escala menor, en la Argentina se vivió este mismo problema de centralización de poder, y solucionado entonces el problema de que ya teníamos un país, liberado, no teníamos, sin embargo, liberadas a las provincias de las ambiciones de Buenos Aires. ¿Cómo aparece el tema de La Plata y la masonería como liberación y como una nueva propuesta? Explica Marco Arios que "la ciudad de La Plata, en la situación que estaba en aquella época, no podía hacer demasiado. Buenos Aires era el centro de todo. Nunca ellos quisieron que La Plata sea la capital. Nunca ellos dejaron que hicieran eso. Incluso amenazaron a Dardo Rocha, como era aspirante a ser presidente, Roca lo quería matar. Porque él quería que Juárez Celman, que era su concuñado, fuera el presidente que le sucediera a él. Buenos Aires era un monstruo, que no dejaba que creciera la ciudad de La Plata. Nunca La Plata pudo hacerle fuerza a Buenos Aires, porque incluso los de Buenos Aires ponían gente a dirigir las facultades, la universidad, los ministerios; gente de Buenos Aires, que pensaba para Buenos Aires. Entonces La Plata fue desmembrada, fue desarticulada; ¿qué quedaba entonces? los edificios, y la gente, puesta de Buenos Aires."

"Los que sabían (de masonería), los que tenían el conocimiento, cada vez eran menos y entonces cada vez eran más cerrados porque no podían compartir nada con nadie de ese conocimiento, porque era imposible. Al no poder compartir ese nivel de ilustración con nadie, al no poder hacerlo operativo en la gente, ya queda como algo especulativo, porque uno puede ser un individuo muy iluminado, pero si no puede darle la iluminación a otra persona, es inútil".

La Plata, una ciudad esotérica cuyas claves ocultas sólo venían siendo descubiertas por unos pocos estudiosos, y permanecían desconocidas por casi todos sus habitantes, está postulada en la UNESCO como candidata para Patrimonio Cultural de la Humanidad. Si la hora de su posible trascendencia mundial en ese sentido, está próxima, quizá todo lo que salga a la luz sobre su fundación y el legado de los masones, permita comprender su esencia y el destino para el cual fue concebida. Y el mágico encanto que muchos le han encontrado, tal vez se imponga sobre la sombra con que otros pretendieron eclipsarla.

martes, 25 de noviembre de 2014

HISTORIA SECRETA - LA PLATA, CIUDAD MASÓN // Parte II





(*) 

En este apartado enfocaremos lo que comúnmente se entiende por “estudio masónico”, es decir, el rol político, económico, social, etc., que puede haberle cabido a la masonería, o mejor cierta clase de masonería, en determinadas circunstancias históricas de América o Argentina.

En efecto, diversas tradiciones orales propias de la ciudad de La Plata(Argentina), muchas veces transmitidas familiarmente, refieren con persistente frecuencia la relevante actividad masónica que preludio y acompaño la fundación y el posterior desarrollo de esta urbe. Desde el punto de vista de la investigación histórica, las trazas de dicha actividad constructiva debe rastrearse en distintos niveles: en la situación político-institucional que atravesaba la Republica argentina en la segunda mitad del siglo XIX; en la personalidad de su fundador el Dr. Dardo rocha, y en sus colaboradores; en los primeros funcionarios públicos que dirigieron los destinos de la joven capital; en fin, en la misma ciudad, en sus edificios y en sus planos…

En vista de lo anteriormente expuesto, hemos ordenado ciertos datos historiográficos, sin pretender  agotarlos, con la intención que sirvan de base y punto de partida a posteriores investigaciones más exhaustivas:

    -Hasta el año 1880 la ciudad de Buenos Aires, actual capital federal de la Republica, era la capital de la provincia homónima,  La carencia de una Capital Federal ocasionaba graves conflictos políticos internos.

    -Esta situación, que hacía peligrar la integridad nacional, llevo al entonces presidente Nicolás Avellaneda a proyectar una Ley de Federalización de la ciudad de buenos aires.
    -El Congreso Nacional la voto favorablemente el 20 de setiembre de 1880 siendo promulgada al día siguiente con el numero 1029.
    -El día 26 del mismo mes la Legislatura de la provincia de buenos airees cedió la ciudad federalizada como prenda de unión nacional.}

   -El 1° de mayo de 1881 asume la gobernación de la naturalmente acéfala provincia de Buenos Aires el Dr. Dardo Rocha quien decide la fundación de una nueva ciudad, que pasaría a ser la nueva capital de la provincia, en tierras cercanas a la ensenada de Barragán, a 60 Km. De Buenos aires, en la zona de desembarco de las tropas enemigas durante las invasiones Inglesas, 73 años antes.

La fundación de la ciudad de la Plata surge así como prenda de paz entre la Provincia de buenos Aires y el Gobierno Nacional sellando definitivamente, de esa forma, la Unidad Nacional. La claridad intelectual y la decisión política de don Dardo Rocha, al ordenar la fundación de la ciudad de la Plata, sentaron las bases definitivas de la unidad del estado Argentino. El fundador y alma mater de la nueva ciudad había sido iniciado masón por su padre el Coronel Juan José Rocha, en el año 1858 cuando tenía solo veinte años y era estudiante de derecho.  En aquellos tiempos, su padre era el Venerable Maestro de logia Constancia n°7.

El principal colaborador de Dardo Rocha era el arquitecto e ingeniero Pedro Benoit, iniciado Mason el 26 de octubre de 1858 en la logia Consuelo del infortunio n° 3.  Benoit asumió la responsabilidad del emplazamiento de la nueva ciudad, trazo los planos originales inscribiendo en ellos, de forma indeleble, los antiguos símbolos de la masonería y proyecto  sus edificios y paseos mas importantes, Fue, además, uno de los fundadores y el principal animador de la logia La Plata n° 80 de esa ciudad.  Como dato curioso y enigmático se debe señalar que el padre de Benoit también era masón y había sido iniciado en Francia su país de nacimiento.  Según una cierta tradición familiar,  apoyada por pruebas caligráficas, antropométricas, pictóricas, testimoniales, etc.… ese hombre llamado Pierre Benoit, la mayor parte de cuya vida transcurrió en Buenos Aires, sería nada menos que Luis XVII, el Delfín de Francia, secuestrado en la prisión del Temple y llevado a Calais donde paso su infancia al cuidado de una familia de revolucionarios.  Cabe recordar que Pierre Benoit llego a la Argentina bajo la presidencia de Bernardino Rivadavia, también iniciado masón.

Colaborando estrechamente con Pedro Benoit en el trazado de los planos de la futura ciudad estaba el ingeniero Carlos Guillermo Glade, de origen alemán, iniciado el 27 de setiembre de 1864 en logia Germania n° 19. Posteriormente, Glade fue profesor de la Universidad de La Plata, y Venerable Maestro Honorario de la logia La Plata n° 80.

En otro orden de cosas, se debe mencionar que el nombre “La Plata” fue propuesto por el poeta José Hernández, autos del célebre poema gauchesco Martin fierro, obra cumbre de la literatura Argentina. Hernández fue iniciado el 28 de agosto de 1861 en la logia Asilo del litoral n ° 18 y era Miembro Libre de la Orden por haber cumplido 25 años de trabajos masónicos ininterrumpidos, En el Escocismo poseía el grado 32.

El 19 de noviembre de 1882 se colocaba solemnemente la Piedra fundamental de la ciudad, Entre las personalidades oficialmente presentes se constaban los siguientes masones.

    -Victorino de la Plaza, futuro presidente de la Republica, iniciado en 1867 en logia Regeneración n° 5.

    -Eduardo Wilde, ministro nacional, iniciado el 19 de setiembre de 1971 en la logia Constancia n°7.

    -Domingo F. Sarmiento, presidente de la Republica y Gran maestre de la masonería Argentina, iniciado el 31 de julio de 1854 en la logia Unión Fraternal de Valparaíso (Chile).

    -Benjamín Victorica, general, Presidente de la suprema corte, ministro, iniciado en la logia Jorge Washington de concepción del Uruguay.

    -Carlos D´Amico, ministro de gobierno de la provincia y futuro Gobernador, iniciado muy joven fue Gran Maestre del Gran Oriente del Rito Argentino.

    -Manuel R. Trelles, científico e historiador, Académico de historia en Madrid, fue iniciado en 1867 en la logia confraternidad Argentina.

    -Carlos Casares (h), Gobernador de la provincia, estanciero, fundador de la logia Unión del Plata n°1, en 1885.

    -José Hernández, Poeta autor de Martin Fierro, le dio el nombre a la nueva ciudad, iniciado el 28 de agosto de 1861 en la logia Asilo del Litoral n°18.

    -Mauricio Mayer, militar Húngaro incorporado al Ejército Argentino, iniciado el 10 de julio de 1870 en la logia Caridad n° 22.

La presencia de estos distinguidos masones en el acto de fundación de La Plata esta testimoniada en una famosa estampa oleo gráfica de la época impresa en Milán. En la cripta donde se coloco la piedra Fundamental de la ciudad se depositaron una redoma de cristal conteniendo el Acta de Fundación, los planos originales, las Constituciones nacional y provincial, un mensaje del Dr. Dardo rocha para las generaciones futuras y un cofre de madera conteniendo medallas y monedas de la época.

Al conmemorarse el Centenario de la fundación, el 19 de noviembre de 1982, fueron extraídos esos tesoros y entre las medallas encontradas aparecen a las de las logias que participaron “operativamente” en la construcción de la ciudad. Algunas de ellas son las siguientes: Unione Italiana, Confraternidad Argentina, Regeneración, Tolerancia, Luz y verdad (Valle de Mercedes), caridad (Valle de Victoria), Abraham Lincoln, Liberi Pensatori, Unión (Valle de Lobos), Carita, Protectora de los Pobres y Progreso. Todas esas medallas masónicas, junto con dos más de la actual logia La Plata n° 80, fueron enterradas nuevamente hasta el año 2082.

Una prueba concluyente y a la vez originalísima de que la fundación y construcción de la ciudad fue una obra masónica la tenemos en el propio trazado del plano de la Plata, en cuya planta, orientada correctamente se aprecian nítidamente los dibujos de la Escuadra y el Compras entrelazados, así como también, el antiguo Nivel usado por los constructores de la Edad media.  Dichos símbolos tradicionales se encuentran trazados por medio de las calles diagonales.  No en vano a La Plata se la llama “La ciudad de las diagonales”.

Numerosos son los masones que construyeron la ciudad y que colaboraron en su posterior desarrollo, en el primer Consejo Municipal, por ejemplo, figuraban los siguientes masones:

    -Benjamín del Castillo, legislador, iniciado el 23 de agosto de 1863 en la logia Asilo de la Litoral n° 18.

    -Adolfo Miranda Naon, Senador, uno de los fundadores del diario platense “El día” y luego director del mismo, iniciado el 3 de noviembre de 1885 en la logia La Plata n ° 80.

    -Luis C. Pintos, diputado y senador nacional, hijo de masón, fue iniciado en la logia Obediencia a la ley n° 13 el 27 de junio de 1866.

    -Ricardo Marco de Pont, catedrático, iniciado en la logia Luz del Oeste n° 55.

Además, entre los primeros Intendentes Municipales de destacad actuación figuran los masones Miguel Goyena, doctor en jurisprudencia, coronel, diputado, ministro nacional, hijo de masón, iniciado el 30 de junio de 1869 en la logia Obediencia a la Ley n° 13 y Adolfo F. Lazcano, político y catedrático, iniciado en 1888 en la logia La Plata n° 80.En los años posteriores a la fundación de la ciudad de La Plata son innumerables los testimonios de la actividad masónica desarrollada, tanto en el campo oficial como en el privado, así, don Ernesto A. Valsecchi afirma textualmente “Una ojeada a los archivos de esta Logia (La Plata n°80) y a las nominas que en ella y en otras logias platenses militaron, permite observar que se registran apellidos tradicionales de la ciudad , de ilustres personalidades que han quedado inscritos en ellos como pruebas concluyentes de su destacada participación.

Finalmente, es necesario señalas que otras corrientes esotéricas y no solamente masónicas, acompañaron el surgimiento de la ciudad de La Plata: en efecto, en el año 1891, a solo 9 años de colocada la Piedra fundamente de la ciudad, ya se registraba activad del Martinismo a través de 5 cartas Patentes regulares del Groupement Idependant d´Etudes Esoteriques (G.I.D.E.E.) fundado por Gerard Encausse en Francia que fueran extendidas a logia Martinistas que ya funcionaban en el nueva capital.

El día 19 de noviembre de 1882 don Pedro Benoit, secundado por los Maestros mayores de obra de la Provincia de Buenos Aires don Miguel Cabrera, don José María Baca, don Juan Rodríguez, don Agustín Rodríguez, don Gregorio Almaestre, don Federico Cabrera y don José Porret, construyo un arco de bóveda subterráneo y cubrió la piedra Fundamental con ladrillos y mezcla utilizando una cuchara (trulla) de oro macizo con ocho brillantes en la empuñadura de ébano y una batea para la mezcla de caoba con agarraderas de ébano e incrustaciones doradas. 

SIMBOLISMO MASONICO 

Se ha dicho hasta el hartazgo que el trazado de nuestra ciudad contiene abundante simbología masónica. La distribución de las plazas indica claramente la disposición que ocupan los oficiales dentro de un Templo Masón. También es evidente la presencia de símbolos que toman forma a simple vista uniendo algunas diagonales; por ejemplo las diagonales 73, 74, 79 y 80 forman una perfecta escuadra (símbolo de rectitud y moralidad). Y las diagonales 77 y 78 conforman los brazos de un compás abierto a 85° (símbolo de justicia y virtud). También se detecta en el plano, el nivel y la plomada, herramientas muy representativas de la Francmasonería.

Reproducir la lista de Masones notables que de un modo u otro estuvieron vinculados a la vida platense, importaría un trabajo aparte. Sólo por mencionar algunos citaremos a los hermanos Rafael y José Hernández (creador de la Universidad Provincial el primero, ideólogo del nombre de la Ciudad el segundo), Joaquín V. González (fundador de la UNLP), el pensador Alejandro Korn, el naturalista Florentino Ameghino y el escritor Fray Mocho, son sólo algunos ejemplos de la extensa lista de celebridades que sirvieron a la ciudad y a la Orden Masónica.

EXCOMULGADOS

La lucha por la independencia de los pueblos americanos enfrentó a la Francmasonería con la corona y con las autoridades eclesiásticas, al punto que desde el Siglo XIX sus miembros se encuentran excomulgados. A ellos se les adjudica la promoción de la educación laica, creación de cementerios, Registro Civil y Matrimonio Civil que claramente acotaron la influencia de la iglesia sobre estos temas. En la actualidad, el sitio web del Vaticano posee un ítem para denunciar actividades masónicas en cualquier lugar del mundo. Por situaciones como ésta, los masones prefieren mantener sus actividades en la mayor discreción posible sin que esta metodología la convierta en una sociedad secreta, aunque sí discreta.


La masonería abraza los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad; promueve llegar a la "verdad" a través de la razón y rechaza de plano el fanatismo. Esto no impide la admisión de hombres que abracen cualquier credo, ya que la tolerancia constituye uno de sus bastiones.

LA FRANCMASONERIA PLATENSE EN LA ACTUALIDAD

 De las tantas logias masónicas que poblaron la Ciudad de La Plata, es sólo la Respetable Logia Luz y Verdad Nro.79 la que aún hoy mantiene sus columnas en alto. Tan antigua como la ciudad misma, expone sus puntos de vista a través de la Cátedra de Pensamiento Libre que funciona en aulas de la UNLP. Como un ejemplo de esas actividades, puede citarse la convocatoria realizada para el próximo 27 de noviembre, cuando el Dr. Agustín Villasol dictará una conferencia sobre "Martín Fierro y Melitón Fierro" en el rectorado de la Universidad de La Plata.

(**) La Universidad masón: 

Por iniciativa de Rafael Hernández, nacido en 1840 hermano del poeta y masón como él, iniciado en la masonería de muy joven, actuó en la Logia Caridad N° 22, a partir del 4/8/1879 y posteriormente en la Logia La Plata N° 80. En el año 1889, se disponía la erección de una universidad de estudios superiores en la capital de la Provincia. El 14 de junio de 1889, una manifestación de aproximadamente 150 jóvenes, con banda de música al frente, se dirigió a la casa del autor para manifestarle su adhesión. El proyecto fue acompañado por las firmas de los masones Carranza; Aravena; Bonorino Eduardo (iniciado 11/ 9/1870 en la Logia Caridad N° 22) y Fernández Blanco, doctorado en jurisprudencia, quien fuera durante lustros Juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial en la ciudad de La Plata, iniciado en la Logia Salomón, el día 20 de abril de 1875.

Rafael HernándezEl 6 de agosto se aprobó por unanimidad en el Senado. Allí dijo Rafael Hernández: “Ésta no es una de esas leyes ordinarias, que diariamente sancionamos, para que más tarde se modifiquen o se deroguen (...). Es por el contrario una ley que perpetúa el nombre de cada uno de los senadores que la han votado”. La ley fue promulgada por Máximo Paz (iniciado en la masonería el 21 de febrero de 1978 en la Logia Tolerancia N° 4), el 2 de enero de 1890. Sin embargo, la puesta en marcha quedó demorada por la realidad socioeconómica de los duros tiempos que pasó la Provincia, después de la crisis de 1890. Siete años después comenzaron a dictarse las clases.


Fue el Gobernador Udaondo quien designa a la primer Asamblea Universitaria, compuesta por los institutos integrantes: Derecho estaba representado por Dardo Rocha (masón iniciado en la Logia Constancia N° 7); Dalmiro Alsina (iniciado en la Logia Constante Unión N° 23 el 14 de noviembre de 1883); José M. Calderón (iniciado el 5 de Diciembre de 1886 en la Logia Regeneración N° 5); Jacobo Larrain (quien fuera Director del Colegio Nacional de Buenos Aires y primer Rector del Colegio Nacional de La Plata, fue iniciado en la Logia Docente en el año 1881); Ricardo Marcó del Pont (fue iniciado masón en el año 1877 en la Logia Luz del Oeste N° 55) y Adolfo Lascano (nacido en Córdoba, fue intendente de la ciudad de La Plata, iniciado en el año 1888 en la Logia La Plata N° 80).

Por Ciencias Médicas: Silvestre Oliva (iniciado en la logia Belgrano N° 250 el 13 de febrero de 1878); Celestino Arce; Angel Arce Peñalba; José Gorostiaga (fue médico de policía y miembro de la Municipalidad, iniciado masón en la Logia La Plata N° 80 en el año 1886); Ramón S. Díaz (iniciado en la Logia Unión N° 17 el 29 de Octubre de 1888) y Gervasio Bas.

Por Ciencias Fisicomatemáticas : José Coquet (iniciado el 10/10/1864 en la Logia Unión del Plata N° 1); Pedro Benoit (Arquitecto, iniciado en la Logia Consuelo del Infortunio N° 3, el día 26 de octubre de 1858, fue uno de los fundadores de la Logia La Plata N° 80 y el responsable de la diagramación de los planos de la ciudad de La Plata); Julián Romero y Luis Monteverde (masón, de quien desconozco la fecha de su iniciación como masón, pero que lo podemos encontrar figurando en las fiestas masónicas realizadas en la ciudad de La Plata desde los años 1885).

“Por la Ciencia y por la Patria”

La Asamblea reunida eligió por unanimidad a Dardo Rocha presidente de la primera Universidad que adoptó como lema “Por la Ciencia y por la Patria” , uno de los lemas masónicos utilizados mayormente en aquella época por casi todas las logias masónicas; expresión que la Universidad Nacional posteriormente tradujo al latín e inscribió en su escudo “Pro scientia et patria”.

El 14 de abril de 1897, en la planta alta del edificio del Banco Hipotecario, calle 7 entre 47 y 48 se realizó el acto inaugural de los cursos, en el que hablaron entre otros el reconocido naturalista Florentino Ameghino (una de las más grandes glorias científicas argentinas, quien fuera además director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, iniciado masón en la Logia Luján).

Muy poca gente estudiaba en aquella época, en 1897 lo hicieron 47 alumnos; al año siguiente 52. muchas dificultades enfrentó la institución durante este período, pero al ser nacionalizada se revitalizó y tomó el espíritu universitario de Joaquín V. González, una de las figuras más brillantes de la intelectualidad y política argentina, por ser hijo de masón fue iniciado siendo aún menor de edad en la Logia Piedad y Unión N° 34 de la ciudad de Córdoba el 17 de agosto de 1881, su diploma de masón lleva estampada la firma de Sarmiento como Gran Maestre de la Orden. Hoy día varias Logias llevan su nombre como denominación.

Como hemos podido apreciar, la masonería a través de sus hombres, ha tenido una gran influencia en la fundación y posterior progreso de una de las Universidades más importantes del cono sur, es por lo mismo, que al cumplirse su centenario, la Gran Logia ha colocado en el hall una placa conmemorativa. La influencia de la masonería en la Universidad de La Plata sigue siendo tan importante como en aquella época y muchos masones han ocupado cargos de relevante importancia en ella hasta nuestros días.


Fuente:

http://www.logia-luzyverdad.com.ar/

http://www.laplatamasoneria.com.ar/

http://misteriosdelaplata.blogspot.com.ar/2011/09/la-masoneria-en-la-ciudad-de-la-plata.html

http://masoneslp.blogspot.com.ar/

(*) Artículo escrito por Eduardo Sebastianelli, extraído de: "La influencia de la masonería en la fundación de la Universidad de La Plata"

(**) POR SERGIO HECTOR NUNES - Ocupa el cargo de "Muy Respetable Gran Maestre de la Gran Logia Argentina de Libres y Aceptados Masones".